“El hombre que persigue dos conejos,
no atrapa ninguno”
Proverbio Romano

Antes que nada, quienes no hayan leído aún el disclaimer del sitio, por favor, péguense una pasadita antes de emprender esta lectura. Así no me obligan a fajarlos ante cualquier malentendido.

Ahora, a lo prometido. En esta nota (en inglés), se explica (o vamos a decir, se propone como hipótesis) por qué es malo multitaskear. E incluso, por qué es mentira que multitaskeamos.

Sasha Gray Multitask

Y hablando de “me pintó”, acá citamos a la más grande, al respecto.

Según el autor, y la evidencia en la que se apoya, el cerebro no está preparado para encargarse de muchas tareas al mismo tiempo, por lo que en verdad, lo que hacemos es cambiar el foco entre las distintas cosas en las que nos ocupamos, muy rápidamente. (Una pequeña disgregatio: toco el piano, y es muy claro cómo la tarea de tocar con ambas manos no implica procesar la información de ambas por separado al mismo tiempo, sino amalgamarlas en un único movimiento de todo el cuerpo. No sé si soy claro. No sé si aporta. Me pintó decirlo, para algo tengo un blog).

Volviendo, ocuparnos de mucho a la vez genera varios problemas: nos sentimos agotados, reduce nuestro coeficiente intelectual, nuestro cerebro libera más cortisol (hormona que, entre otras cosas, genera stress), y también libera dopamina (un neurotransmisor encargado de “recompensarnos” cuando logramos una tarea), por lo que sentimos una falsa sensación de haber realizado muuuchas cosas importantes, cuando en verdad, hicimos unas pocas pavadas (¿nunca sintieron esa sensación de vacío, de improductividad, a pesar de que “hicieron mil cosas”? Ahí la respuesta).

Ni hablar de las ventajas del polo opuesto al multitasking, que sería la concentración plena -o mindfulness, que a pesar de estar re de moda, es un concepto que tiene, por lo menos, unos 2500 años de antigüedad. Si están interesados, recomendamos fuertemente escuchar los podcasts de Audio Dharma (en inglés y castellano). Y leer a Thích Nhất Hạnh y demás. Pero de a uno a la vez, por favor 🙂